La grabación, que llama la atención por el control de sí mismos que demuestran sus participantes, se inicia con el anuncio del agente del servicio secreto William Green de que Reagan y su comitiva estaban saliendo del hotel Washington Hilton.
A los 19 segundos, Ray Shaddick, otro agente del servicio secreto cuya misión es velar por la seguridad del presidente estadounidense, advierte que “se han producido disparos. Disparos. Hay algunos heridos”.
El autor de los disparos fue John Hinckley Jr., que hirió al secretario de prensa de Reagan, James Brady, en la cabeza, así como al agente de policía Thomas Delahanty y al agente del servicio secreto Timothy McCarthy.
La última bala fue a parar al pulmón de Reagan.
Aunque en ningún momento se indica que el mandatario estadounidense está herido, a los 50 segundos de la grabación Shaddick pregunta al agente Jerry Parr, ese día responsable directo de la seguridad de Reagan, si quiere que la limusina presidencial vaya “al hospital o de vuelta a la Casa Blanca”.
Parr responde: “Vamos… vamos a Crown (código para la Casa Blanca)”.
El mensaje es transmitido por otros agentes que añaden que “Rawhide (código para Reagan) está bien”.
Sin embargo un minuto y 47 segundos después del inicio de la grabación la decisión es modificada de forma brusca.
“Queremos ir a Urgencias del (hospital) George Washington”, anuncia el agente secreto Thomas Drew Unrue, que 10 segundos después añade: “ve rápido al George Washington”.
En ese momento, aunque los agentes que viajan en el vehículo con Reagan se han percatado que lo que en principio parecía una herida superficial es más grave y que la vida del presidente estaba en peligro, el diálogo entre unos y otros es absolutamente calmado, casi frío.
El único indicio de lo difícil de la situación se produce cuando el agente Parr solicita de forma equivocada que “una ambulancia” espere al presidente en el hospital George Washington aunque rectifica rápidamente señalando: “quiero decir una camilla”.
A los 3 minutos y 54 segundos se anuncia la llegada al hospital.
La grabación también recoge el momento en el que un agente anuncia: “tengo al sospechoso en custodia” (a los 3 minutos y 13 segundos) y cuando se comunica la salida de “Rainbow” (código para Nancy Reagan, la esposa del presidente) hacia el hospital (a los 6 minutos y 44 segundos).
En 1982 John Hinckley fue declarado no responsable de sus actos. Hinckley afirmó que cometió el atentado para atraer la atención de la actriz Jodie Foster.
Reagan murió el 5 de junio de 2004 en su residencia de Los Ángeles, con 93 años y tras sufrir Alzheimer durante los últimos 10 años de su vida.
Pinche aqui para escuchar el audio.
(Con información de EFE)
Periodistas, economistas y bancarios valorarán este viernes en la Mesa Redonda el impacto probable y los retos que imponen las…
Esta lista muestra el acoso, la agresividad y el régimen permanente de amenazas a los que el gobierno de Estados…
El secretario de Organización del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC), Roberto Morales, aseguró que las profundas transformaciones…
La candidatura de la expresidenta chilena Michelle Bachelet a la secretaría general de la Organización de Naciones Unidas continúa sumando…
La Mesa Redonda transmitió este martes 16 la entrevista realizada por Cubadebate a Mirko Casale, el reconocido presentador y guionista…
El papa León XIV expresó su satisfacción por la próxima firma, prevista para el venidero 19 de junio, de un…