Por Eduardo Galeano
Al llegar al barrio de Heymarket, pido a mis amigos que me muestren el lugar donde fueron ahorcados, en 1886, aquellos obreros que el mundo entero saluda cada primero de mayo.
– Ha de ser por aquí- me dicen. Pero nadie sabe.
Ninguna estatua se ha erigido en memoria de los mártires de Chicago en la ciudad de Chicago. Ni estatua, ni monolito, ni placa de bronce, ni nada.
El primero de mayo es el único día verdaderamente universal de la humanidad entera, el único día donde coinciden todas las historias y todas las geografías, todas las lenguas y las religiones y las culturas del mundo; pero en los Estados Unidos, el primero de mayo es un día cualquiera. Ese día la gente trabaja normalmente, y nadie, o casi nadie, recuerda que los derechos de la clase obrera no han brotado de la oreja de una cabra, ni de la mano de dios o del amo.
Tomado del blog Negritabella
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha ironizado con que el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski,…
La industria biofarmacéutica cubana incluye en su estrategia 2025-2035 el desarrollo de 19 productos biosimilares y genéricos, destinados sobre todo…
El Festival Internacional Jazz Plaza 2026 continuará con un amplio programa cultural que reunirá a artistas cubanos y extranjeros en…
Por tres semanas consecutivas los reportes de casos confirmados y sospechosos de dengue y chinkunguya disminuyen en Cuba y el…
La política hostil de EE.UU. hacia Irán responde a una combinación de múltiples factores, afirmó este jueves el ministro de…
Temperaturas invernales suceden en estos días en Cuba, con mínimas entre 14 y 18 grados Celsius, sin embargo podrían ser…