Los aviones escupían bombas sobre el palacio de gobierno, también ametrallado por las tropas de tierra. Él había dicho:
-Yo de aquí no salgo vivo.
En la historia latinoamericana, es una frase frecuente. La han pronunciado unos cuantos presidentes que después han salido vivos, para seguir pronunciándola. Pero esa bala no mintió. La bala de Salvador Allende no mintió.
Paradójicamente, una de las principales avenidas de Santiago de Chile se llama, todavía, Once de Setiembre. Y no se llama así por las víctimas de las Torres Gemelas de Nueva York. No. Se llama así en homenaje a los verdugos de la democracia en Chile. Con todo respeto por ese país que amo, me atrevo a preguntar, por puro sentido común: ¿No sería hora de cambiarle el nombre? ¿No sería hora de llamarla Avenida Salvador Allende, en homenaje a la dignidad de la democracia y a la dignidad de la palabra?”
Tomado del blog CONSTRUIRNOS
La convicción de los cubanos de resistir, crear y vencer frente a las dificultades que impone la hostilidad de Estados…
Carlos Fernández de Cossío Domínguez, viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba, denunció este jueves desde su perfil en la red…
El mercado petrolero mundial amanece este viernes, ante uno de los cambios estructurales más significativos de las últimas seis décadas:…
Miguel Díaz-Canel, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba (PCC) y Presidente de la República, reiteró la…
Con la presencia de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y Presidente de…
Resolución 86, del 8 de abril de 2026, del Ministro de Finanzas y Precios que establece el “Procedimiento para la…