Jesús Borrego y Ana Gonzalo son los creadores de la escuela. Pasaron de hacer terapias acuáticas en piscinas a unir esos conocimientos con la práctica del surf en las playas de Cádiz. Ya han pasado seis años desde que comenzaron y, luego de haber puesto a prueba los efectos con un niño autista, ahora cuentan casi un centenar de alumnos discapacitados.
La intención de trabajar sobre las olas es mejorar el equilibrio, la concentración, la atención, la coordinación y que cada uno descubra cómo superar la frustración mediante ejercicios tanto en la superficie como en el mar.
Significa esto una interesante forma de indagar en lo positivo del deporte, que más que una válvula de escape es una excelente técnica para tratar deficiencias psicológicas y físicas.
(Con información de Noticias 365/EFE)
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha ironizado con que el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski,…
La industria biofarmacéutica cubana incluye en su estrategia 2025-2035 el desarrollo de 19 productos biosimilares y genéricos, destinados sobre todo…
El Festival Internacional Jazz Plaza 2026 continuará con un amplio programa cultural que reunirá a artistas cubanos y extranjeros en…
Por tres semanas consecutivas los reportes de casos confirmados y sospechosos de dengue y chinkunguya disminuyen en Cuba y el…
La política hostil de EE.UU. hacia Irán responde a una combinación de múltiples factores, afirmó este jueves el ministro de…
Temperaturas invernales suceden en estos días en Cuba, con mínimas entre 14 y 18 grados Celsius, sin embargo podrían ser…