Durante el recorrido de este viernes por los municipios de Nuevitas, Esmeralda, Sierra de Cubitas y Minas, Jorge Luis Tapia Fonseca e Isabel González Cárdenas, presidente y vicepresidenta del CDP, respectivamente, chequearon la marcha del programa constructivo que prevé devolver techo y esperanza a quienes sufrieron el derrumbe total de sus hogares.
En Nuevitas visitaron la explanada del reparto Bella Vista que se alista para emplazar 50 Petrocasas y comprobaron las labores de cimentación, la primera de estas podría estar lista a finales de la próxima semana. Antes de que finalice el 2017, los nueviteros se proponen la edificación de alrededor de 130 inmuebles de paneles Sandino, 60 de bloques, 34 apartamentos en locales adaptados y otros 16 en dos edificios a cargo de la Ecoai 8. En la ciudad portuaria se instrumenta un amplio programa de producción de materiales de la construcción que posibilitará a corto plazo la fabricación diaria de 10 000 bloques, cerca de 500 metros de techo, y elementos de carpintería.
Durante la visita a los caseríos Santa Elena y Lugareño, en Minas, el Héroe de la República de Cuba y Jefe de la Región Estratégica Oriental llamó a los dirigentes y trabajadores del territorio a apurar el paso en la fabricación de materiales de la construcción y la venta a quienes sufrieron afectaciones parciales en sus inmuebles.
Los integrantes de la comitiva tuvieron varios momentos de diálogo con el pueblo en las comunidades Los Pilones, La Gloria y Puerto Piloto, del municipio de Sierra de Cubitas, donde recepcionaron sus preocupaciones y los llamaron a constituir microbrigadas sociales de construcción encabezadas por los propietarios y compuestas por familiares, amigos y vecinos. “La Revolución les garantizará materiales, ayuda especializada y las formas de pago a todos, pero ustedes deben ser la principal mano de obra”, indicó Tapia Fonseca.
En Palma City y Moscú —Esmeralda—, elogiaron la efectividad del plan de construcción de las popularmente bautizadas como “petropalmas” —casas de tablas de palma y techo de tejas de fibrocemento. El apoyo de las brigadas de cooperativistas, azucareros y trabajadores de la Agricultura ha posibilitado que decenas de familias disfruten de nuevas vidas en nuevos hogares. Por último llegaron hasta el patrimonial batey Jaronú, donde compartieron con los obreros de las diferentes entidades que se empeñan en rescatar el encanto del añejo enclave.
Espinosa Martín reconoció el esfuerzo de los camagüeyanos por devolver la tranquilidad a quienes perdieron casi todo en una noche y exhortó a seguir sin descanso en estos meses para que esas familias puedan tener un fin de año feliz.
(Tomado de Adelante)
El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, ha ironizado con que el líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski,…
La industria biofarmacéutica cubana incluye en su estrategia 2025-2035 el desarrollo de 19 productos biosimilares y genéricos, destinados sobre todo…
El Festival Internacional Jazz Plaza 2026 continuará con un amplio programa cultural que reunirá a artistas cubanos y extranjeros en…
Por tres semanas consecutivas los reportes de casos confirmados y sospechosos de dengue y chinkunguya disminuyen en Cuba y el…
Temperaturas invernales suceden en estos días en Cuba, con mínimas entre 14 y 18 grados Celsius, sin embargo podrían ser…
Los Leñadores de Las Tunas vencieron 5-4 a los Leopardos de Villa Clara y forzaron a un séptimo y decisivo…