El resultado es un disco oscuro lunar rodeado por un aro brillante de luz solar, como un anillo ardiente suspendido en el cielo, un paisaje sacado del universo de Tolkien y El señor de los anillos.
Lo que hace que este evento sea tan especial son las proporciones. En un eclipse solar total, la Luna tapa por completo al Sol y el día se oscurece como si fuera noche. En un eclipse anular, en cambio, la Luna parece más pequeña porque está más lejos en su órbita. Cuando se sitúa delante del Sol, no logra ocultarlo por completo, de modo que el borde del Sol sigue siendo visible alrededor del disco lunar. Esa corona luminosa es precisamente el “anillo de fuego”, una visión menos oscura que una totalidad, pero igual de hipnótica.
(Tomado de La Razón)
La contienda electoral, las fuerzas políticas, la situación económica y el impacto social en Estados Unidos estarán en el centro…
El Comité Organizador de la Feria Internacional de La Habana (FIHAV) anunció la apertura de la Plataforma Oficial de la…
Las transformaciones previstas para el sistema bancario y financiero cubano avanzan de manera gradual, con un cronograma de implementación que…
La Ministra Presidenta del Banco Central de Cuba (BCC), Juana Lilia Delgado Portal, comparecerá hoy en el habitual espacio televisivo…
El programa Mesa Redonda dedicó su espacio este lunes 14 de septiembre a ver diversos temas, especialmente la gira del…
La Cumbre de líderes de los Brics bajo la presidencia de India hizo historia en 2026, pues el grupo cumple…