Camila y Wall Street
Lo único que no cambia es el cambio, y de cuando en vez, tenemos la dicha de asistir a verdaderas revoluciones contra la opresión, la enajenación, la expropiación, la tiranía o el totalitarismo. El mundo jamás se habría movido en ningún sentido si en él no hubiera privado lo que algunos llaman hoy “la estética de la rebeldía”. En el sur de América, un ícono popular ha puesto a temblar a su país provocando manifestaciones que no se veían hace décadas.