Salvador Allende: la libertad de morir
La imagen de la tragedia es el descenso: libertad y destino marcan las acciones de un hombre sin que una estorbe al otro. El poeta cubano José Lezama Lima describió a Salvador Allende como el arquetipo de la victoria americana, como un héroe, es decir, alguien con la única libertad de morir para ser fiel a su identidad. Allende “asumió la rectitud de su destino, desde su primera vocación hasta la arribada de la muerte”. Con su desaparición el 11 de septiembre de 1973, bajo las bombas de dioses mezquinos, Chile tuvo su tragedia; después vendrían los dramas y las comedias: 3.200 muertos, 8.000 torturados y cerca de 300.000 exiliados.