A trabajar
No somos un país rico en recursos naturales, en yacimientos de petróleo, ni con el desarrollo industrial y económico que quisiéramos. A la funesta herencia que nos dejó el neocolonialismo se ha sumado el bloqueo más fiero y prolongado que posiblemente pueda citar la humanidad. Muchas personas, con toda razón, citan también el otro bloqueo, el que nos imponemos los propios cubanos, con nuestras insuficiencias y errores. Si, además, evadimos el trabajo, ¿dónde vamos a parar?