Se intensifica crisis política en Brasil, sin Dilma en Planalto (+ Fotos y Video)

Brasil sobre la Mesa, este lunes en la Mesa Redonda, con la presencia de la periodista y analista de temas internacionales, Laura Becquer.

Por Yailin Orta Rivera, especial para la Mesa Redonda

Fotos: Roberto Garaycoa

Con la más reciente renuncia de Henrique Eduardo Alves, quien ocupaba la cartera de Turismo de Brasil en el gobierno interino de Temer, suman tres los que abandonan sus cargos por estar implicados en el caso de corrupción de Petrobras. Tal crisis de imagen y gestión política, coinciden los expertos, pone hoy en entredicho la gobernabilidad de esta gigantesca nación sumida en una profunda crisis política y económica.

Según han reflejado los analistas, no hay día en que este gobierno, directa o indirectamente, no se vea involucrado en procesos de corrupción. Apenas bastó un mes desde que Temer asumiera interinamente la Presidencia de la República para que se estableciera en la nación sudamericana uno de los mayores procesos de ingobernabilidad conocido en su historia.

Antes de Alves, salieron abruptamente Romero Jucá, ministro de Planificación, y Fabiano Silveira, de Transparencia, ambos desacreditados al publicarse grabaciones secretas en las que reconocían su participación en los casos de corrupción vinculados a Petrobras.

El exministro de Turismo de Temer se vio obligado a renunciar luego de ser mencionado en las delaciones del arrepentido Sergio Machado, expresidente de Transpetro, vinculado directamente al caso de Petrobras. Machado declaró ante la Justicia que le entregó a Alves 1,55 millones de dólares en sobornos entre 2008 y 2014.

Laura Bécquer, periodista del diario Granma, precisó en la Mesa Redonda de este lunes que esta situación responde a que ellos que pensaron que, haciéndole un impeachment a la presidenta legítimamente electa, se iba a librar de este proceso de investigación, que va en paralelo.

“Creyeron, dijo, que estando en la presidencia podrían manejar las instituciones del Estado para evitarse estos procesos judiciales; y Temer corrió ese riesgo de deslegitimarse todavía más al crear un gobierno interino que tiene a unos siete de sus electos bajo proceso de investigación”.

La última encuesta revelada muestra que la popularidad de Temer no supera el 11 por ciento y más del 55 por ciento de la población rechaza su Gobierno. Al mismo tiempo, las movilizaciones siguen tomando las calles del país y este fin de semana se realizó el I Encuentro de Comunicadores por la Democracia en Sao Paulo.

El actual mandatario, además, ha tomado prerrogativas que no le correspondía hasta que la presidenta electa regresara o no a su cargo. “Él está imponiendo una agenda de país que fue derrotada en 2014 cuando fue reelecta Dilma, con un respaldo de más de 54 millones de brasileños.

Para Laura Bécquer, esta profunda crisis política evitará salir del deterioro económico que atraviesa ese país. “Estamos ante un gobierno interino lleno de corruptos, una presidenta que está siendo procesada, y la gente está en las calles.

“Hoy las agencias que van a invertir no saben si van a poner su dinero, porque no tienen definido si la realidad se encauzará. Además, hay descontento y una camarilla de corruptos que está tratando de sacarle provecho a eso, al tiempo que va emergiendo la extrema derecha, al estilo Donald Trump”, explicó.

La periodista sostuvo que en medio de toda esta realidad, quien peor parado ha quedado es el pueblo y el proceso de unidad latinoamericana. Además, quien creyó que la crisis terminaría con Dilma fuera de Planalto se equivocó.

"Temer corrió el riesgo de deslegitimarse todavía más al crear un gobierno interino que tiene a unos siete de sus electos bajo proceso de investigación”, aseguró Laura Becquer.

AMÉRICA LATINA Y SUS DESTINOS

Durante la segunda media hora de la Mesa Redonda de este lunes, se transmitió una entrevista que le realizara la periodista Irma Shelton Tasé al politólogo argentino Atilio Borón sobre la realidad que atraviesa hoy la región.

A juicio del experto, estamos ante un nuevo proceso de recolonización de América Latina, una región que se le había ido de las manos a Estados Unidos desde que el 4 de febrero de 1999 Chávez jurara como presidente de Venezuela. “Desde entonces comenzó un ciclo de gobiernos progresistas, con Lula y Néstor Kirchner, luego viene Correa, Zelaya, Lugo, Cristina, Daniel Ortega… Fue un ciclo en el que este hemisferio, que siempre tuvo gobiernos dóciles, se convirtió en punta de lanza contra el capitalismo.

“Ustedes son la vanguardia de esta lucha, como nos dicen los pueblos africanos…, y eso comenzó a adquirir una fuerza muy amplia, que tuvo una sólida expresión en 2005, cuando se entierra el ALCA con el liderazgo de Venezuela, Brasil y Argentina, tres países que quedaron en la mira de Washington desde ese momento”.

Para Borón, el ataque orquestado contra Dilma Rousseff tiene que ver con un ajuste de cuenta, en gran medida, porque el PT contribuyó a la derrota del ALCA, que era el principal proyecto que había tenido EE. UU. para la región en este siglo.

Dijo que igualmente en la ONU se lograron mayorías extraordinarias contra los mecanismos imperiales, lo cual no tiene un efecto práctico, pero sí constituyó una condena ética y moral contra lo impulsado por Washington.

Argumentó que lo que practican contra Venezuela, aparte de lo gestado contra Cuba, no tiene precedentes en América Latina. “Creo que Venezuela también hoy está pagando la osadía de haber encauzado ese proceso contra el ALCA, que tiene sus antecedentes en cuando Fidel lee la segunda Declaración de La Habana, ahí está el inicio de todo este ciclo en busca de nuestra segunda y definitiva independencia.

“El huracán Chávez levantó esas banderas que enarboló Fidel, y lo hizo desde tierra firme, lo que le da la libertad de movimiento que no permite una isla como Cuba. Además, ese es un país petrolero, lo que se vuelve rotundo con el liderazgo de Chávez, que siguió a Fidel, quien es, a su vez, la reinversión permanente del pensamiento bolivariano-martiano”.

En su análisis sobre el contexto adverso que atraviesa Latinoamérica, Atilio Borón mencionó que estos gobiernos populares han tenido igualmente a la naturaleza en su contra: dos años de sequía, que han provocado que el gran reservorio que tiene Venezuela parece casi hoy un pantano, y a Correa le tocó este terrible movimiento sísmico, que la prensa lo ha invisibilizado de una forma tremenda. La escala de los terremotos es una proyección hiperbólica, y 7,8 es un movimiento gigantesco que destruyó ciudades completas, y puso en evidencia a los gobiernos corruptos que precedieron a Correa, que pusieron dinero para construir edificios públicos en zonas sísmicas que no resistieron.

De los medios de prensa, expresó que están diciendo una inmensa cantidad de mentiras, sacudiendo el fantasma de la ingobernabilidad, del desplome, del derrumbe en Venezuela, y el jefe actual del Comando Sur está esperando que se dé una crisis humanitaria para intervenir. “Dijo en relación a Venezuela, que este juego del referendo revocatorio se prolonga y que si se deteriora más rápidamente la situación ellos intervienen; y por último sale Almagro diciendo que Venezuela tiene que hacer un gesto democrático y liberar los presos políticos, y allí no hay presos políticos, sino políticos presos. De ellos haber hecho lo que hicieron en Venezuela –provocaron 43 muertes y más de 800 heridos y mutilados-, en Estados Unidos, hubieran sido sentenciados a prisión perpetua o pena capital.

“También vemos la gravedad de toda esta ofensiva, en la que el diario El País propaga la idea de que hay que acabar con los prisioneros políticos en Venezuela. Están preparando la manera de legitimar la invasión a Venezuela, lo que sería un problema de proporciones continentales, porque Colombia no quedaría fuera, porque ahí hay 7 bases militares norteamericanas, y a fin de cuentas no sería posible la paz en ese país.

“Eso hay que evitarlo, porque esto puede replicarse contra otra naciones. El imperialismo no va a hacer una distinción muy fina, ni al moderadamente reformista ni al radicalmente reformista”.

Sobre Argentina, explicó que sufrieron un insólito traspié. “Por un cúmulo de errores propios y el oportunismo del campo opositor, fue posible la victoria de un candidato que estuvo de 3ro. en las encuestas. Ese error no se puede repetir y hay que hacer un sano ejercicio de autocrítica. El aprendizaje político es revisar lo que hemos hecho. Así como uno hace un examen de conciencia, en la vida política no ocurre algo diferente”.

Del peso de las organizaciones regionales para hacerle frente a esta realidad, aclaró que hoy están muy debilitadas. “Las dos más significativas: la Unasur -paró dos golpes de Estado, en 2008 contra Evo y en 2010, contra Ecuador-, tiene a sus principales lídes muy concentrados en revisar sus problemas internos, y en el caso de la Celac, hay que insistir en la importancia de una idea defendida por el presidente Raúl Castro, de que este mecanismo debía avanzar en un proceso de institucionalización, lo que chocó con el pensamiento de Piñera y otros, que querían que fuera solo un foro. Además, esto no se ha podido hacer porque se requieren recursos, y hoy todos los gobiernos están atravesados por problemas económicos”.

Atilio Borón se detuvo en su análisis en los propósitos de la visita de Obama a Cuba. “Vino en plan de cosechar amigos, porque todavía no hay una normalización en serio, quedan muchas restricciones y penalidades de parte de ese país contra Cuba. Lo único que Obama puede presentar como gran logro es haber terminado con el llamado tema “problema cubano”, porque no nos olvidemos de que en las últimas conferencias con los países de la región no pudo haber resolución final porque estaba el tema de Cuba por el medio.

“El tiene la bola cubana y la otra es la paz en Colombia. Si él resuelve estos dos temas y logra sacarse la foto de la paz en Colombia, ya pasa a la historia en política exterior, porque en política interior le fue muy mal, porque los grupos de poder se mueven con total independencia de lo que diga el presidente en Estados Unidos.

“Y Cuba no es Rusia, no es Polonia. Acá nadie queda embelesado ante los oropeles. Aquí hay una tradición con Martí, con Fidel. La relación con Estados Unidos es un camino con desafíos y creo que lo harán de forma victoriosa”, aseguró.

La Mesa Redonda fue conducida por el periodista y analista de temas internacionales, Oliver Zamora Oria.

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