Nuevas políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación en Cuba

Emisión: 07/01/2020

 

La Ministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente Elba Rosa Pérez Montoya y otros directivos del CITMA y el Ministerio de Educación Superior comparecieron este martes en la Mesa Redonda para informar sobre las nuevas políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación en el país.

Randy Alonso, conductor del espacio, comparte con los invitados a la emisión. Foto: Roberto Garaicoa/Mesa Redonda.

Como parte del perfeccionamiento del sistema de ciencia, tecnología e innovación se aprobaron las políticas que regirán el funcionamiento de los Parques Científicos y Tecnológicos (PCT), y de las Empresas de Ciencia y Tecnología en el país.

Elba Rosa Pérez Montoya, ministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente (CITMA), apuntó en la Mesa Redonda que las normas aprobadas, están en consonancia con los acuerdos del VII Congreso del Partido Comunista y el artículo 21 de la Carta Magna que estipulan el reordenamiento de las entidades de ciencia, tecnología e innovación en función de la producción y los servicios hacia su transformación en empresas y la implementación de formas de organización, financiamiento y gestión de la actividad científica, así como la generalización de sus resultados en los procesos productivos y de servicios, respectivamente.

“El pensamiento de Fidel desde sus inicios dejó claro el papel de la ciencia y desde época tan temprana avizoró que el futuro de los hombres de este país era de ciencia y de pensamiento. La Historia de la Revolución se ha sustentado sobre la base de la ciencia, la tecnología y la innovación”.

La titular apuntó que al concluir el 2019, el Ministerio de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente dispone de 11 políticas aprobadas, relacionadas con sus áreas de resultados claves. De ellas, 4 están directamente relacionadas con la ciencia, la tecnología y la innovación, a saber:

  1. Reordenamiento de las Entidades de Ciencia, Tecnología e Innovación.
  2. Reorganización del Sistema Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación.
  3. Parques Científicos-Tecnológicos e Integración Universidad-ECTI-Empresas.
  4. Empresas de Alta Tecnología.

Al comentar sobre la Política para los Parques Científicos Tecnológicos e Integración de Universidades – ECTI – Empresas, dijo que su objetivo es promover la transferencia de bienes, servicios, tecnologías y otros intangibles derivados de la investigación, desarrollo e innovación hacia el sector productivo y social, asegurando el acceso a los ingresos derivados de esas transferencias por parte de las entidades y las personas participantes. Lograr un mayor impacto de las universidades y entidades de Ciencia, Tecnología e Innovación en el desarrollo económico y social del país de forma sostenida.

Más adelante apuntó que más de 80 países cuentan con parques científicos tecnológicos; centros con los cuales Cuba aspira a:

  • Dinamizar la innovación.
  • Utilizar empresas como interface entre las Universidades y ECTI y el sector productivo y de servicios, sin interferir en la misión de la Universidad.
  • Remunerar a los participantes en los proyectos de investigación, desarrollo e innovación.
  • Establecer la empresa de Ciencia y Tecnología, con este objeto social y funciones específicas, según Decreto-Ley 323, “De las entidades de Ciencia, tecnología e innovación” del 2014.

La ministra del CITMA dio a conocer que esta experiencia se iniciará en cinco lugares del país atendiendo a las condiciones organizativas con que cuentan. Además acotó que se aplicará durante tres años para evaluar su marcha.  Informó además que se potenciaría en varios lugares

  • La Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI)
  • La Universidad de Matanzas
  • La Cujae
  • La Universidad de la Habana
  • La Universidad Central de las Villas
  • Complejo Docente de Mayabeque

La política de creación de parques científicos tecnológicos y las empresas de interfaces con las universidades- sostuvo la ministra- tiene dos objetivos cardinales; el primero encaminado a acercar los resultados de la investigación científica al sector productivo y de los servicios y el segundo dirigido al acceso de los resultados de estas investigaciones por todos los que participan en el proceso.

Una norma que nace desde el debate colectivo

Al comentar sobre las nuevas políticas de Ciencia, Tecnología e Innovación en Cuba, Armando Rodríguez Batista, vicetitular del CITMA, explicó que esta se debe ver de manera integral pues integra a todos los factores de la sociedad. “Todos los actores que interactúan con el conocimiento tienen una misión que cumplir en este sistema que es la sociedad cubana”, acentuó el académico.

El viceministro del ramo afirmó que estas normas han sido las primeras de un paquete jurídico mucho más abarcador y cuya publicación continuará paulatinamente, dirigido a la implementación de la Política de Perfeccionamiento del Sistema de Ciencia, Tecnología e Innovación de Cuba, aprobada por nuestro Gobierno en octubre de 2018.

“De ahí que las normas, que asumimos como vías para promover, incentivar comportamientos y desarrollos coherentes con los intereses del país –que obviamente incluyen el proyecto de vida institucional e individual de nuestros trabajadores- aborden tanto aspectos de alcance general para el Sistema. Es un sistema inclusivo donde puede participar tanto la empresa estatal socialista, un trabajador por cuenta propia o una cooperativa”, acentuó.

Rodríguez Batista sostuvo que uno de los elementos más importantes de las nuevas normativas es que su nacimiento fue fruto del debate con académicos, científicos, profesores, estudiantes.

“Las normas hoy disponibles deben ser estudiadas y utilizadas –como otro buen resultado de la aplicación del método científico- para extraer de estas las nuevas oportunidades y escenarios que presentan y aprovechar al máximos sus potencialidades”.

También explicó que las directrices son coherentes con la necesidad de fortalecer la conexión entre los actores, en particular con las empresas y de vincular los ingresos de los participantes en los proyectos y sus instituciones con el impacto de su producción científica y del proceso de innovación.

“Los parques científicos y tecnológicos podrán incubar nuevas empresas y negocios tecnológicos, las empresas de interface recibirán beneficios fiscales para la gestión de proyectos de innovación, los programas y proyectos incluirán la remuneración de los participantes, incluidos investigadores, tecnólogos, profesores, estudiantes, como ingreso independiente de su salario y sin límite burocrático en el número de proyectos en que puedan participar; se elimina los requisitos temporales para la categorización científica y tecnológica, primando las competencias demostradas; se concibe el financiamiento a proyectos con fuentes mixtas que promuevan la participación empresarial, la interdisciplinariedad –con presencia de las ciencias sociales y humanísticas-; se retoman las figuras de los Programas Sectoriales y Territoriales y se fomenta el Desarrollo Local que incluye el impulso a los Sistemas Locales de Innovación. A tono con nuestra recientemente aprobada Constitución, las normas son vivamente inclusivas, garantizando la libertad de hacer ciencia que promueve nuestro modelo económico y social.

Otro elemento imprescindible para entender la naturaleza de la CTI en Cuba es el funcionamiento económico de las instituciones, que condiciona la capacidad de conectarse por limitaciones de carácter económico-financiero, en particular en las Unidades Presupuestadas, forma en que se organiza más de la mitad de las instituciones relacionadas con la CTI.

“Las nuevas normas resuelven esta contradicción al identificar a las Actividades de CTI como actividad autofinanciada dentro de las Unidades Presupuestadas, lo cual permitirá a estas –en particular a las universidades de todo el país- ingresar financiamientos de diversas fuentes para la realización de proyectos, interactuar con otras instituciones en la ejecución de los mismos y remunerar a los participantes de acuerdo a los resultados obtenidos”.

Como todo Sistema que se construye, los procesos de aprendizaje y cambio requieren del ejercicio constante de la voluntad, el empuje consciente y el apoyo consciente de los actores. En Cuba, las bondades del Socialismo y las enseñanzas de Fidel nos permiten aspirar sin reparos a forjar un Sistema Nacional de CTI integrador, inclusivo, humanista, pujante, enaltecedor de nuestros valores como país. La ciencia, la tecnología y la innovación, como la cultura, son escudo y espada de la Nación, concluyó.

Universidad-empresa: Una alianza estratégica

Fortalecer las relaciones Universidad-Empresa es vital para no desaprovechar sus potencialidades y optimizarlas de cara al desarrollo científico del país. Ese fue un criterio varias veces expuesto por Alicia Becerra, viceministra de Educación Superior, quien además explicó que este no es un asunto nuevo, pues existe desde el Triunfo de la Revolución y el pensamiento estratégico de Fidel.

De cara a su objetivo estratégico de incrementar el impacto de las Universidades y Entidades de Ciencia, Tecnología e Innovación en los sectores estratégicos para el desarrollo económico y social del país, Alicia Alonso Becerra explicó que fortalecer esta relación forma parte de las proyecciones de Cuba hasta 2030.

Para ello —dijo—, garantizar la presencia de personal altamente calificado, el impacto de la ciencia, la tecnología y la innovación, así como el desarrollo, captación y asimilación de tecnologías de avanzada resultan otros aspectos de interés.

“Entendemos la relación Universidad-Empresa en función de gestionar el conocimiento en beneficio de la sociedad. Para ello se han definido sectores estratégicos que tienen las mayores opciones de avanzar a corto plazo, aunque eso no indique que dejaremos de trabajar en los restantes”, explicó.

En tal sentido, como parte de las proyecciones para el período 2019-2021 los sectores del turismo, las tecnologías de la información y las comunicaciones, los servicios profesionales en el exterior, el electroenergético, la construcción, la biotecnología y la farmacia, junto a la producción de alimentos, conforman las primeras prioridades.

Asimismo, Alicia Alonso Becerra explicó que el apoyo a este tema aparece entre las prioridades identificadas por la Asamblea Nacional de Poder Popular para el año 2020. En consecuencia, aprovechar el aporte de la academia, el potencial científico y el vínculo universidad-empresa también se erige como uno del Plan de la Economía en el actual año.

Para garantizar ese propósito, el surgimiento de parques científicos y tecnológicos y de las empresas de ciencia y tecnología. Esos centros buscan funcionar como interface entre las universidades y los centros científicos de entidades económicas y productivas del país.

Así, el Decreto 363 del 2019 es uno de los nuevos instrumentos jurídicos encaminados a incentivar la aplicación de los resultados de la ciencia, la tecnología y la innovación, pues ofrece una serie de ventajas para aquellas entidades que funcionan como enlaces entr las universidades y las empresas.

  • Esquema cerrado de financiamiento en divisas.
  • Sostenimiento y desarrollo de la infraestructura asociada a la ejecución de los proyectos.
  • Fondos para el desarrollo, fomento y nuevos proyectos.
  • Utilizar parte de las utilidades en inversiones.
  • Remunerar a los participantes en los proyectos.
  • Ejercer el comercio exterior.

Asimismo, ya se prevén variantes no solo para crear este tipo de instituciones, sino también estudiar su funcionamiento.

  • Crear las empresas de Ciencia y Tecnología. (UCLV y CUJAE).
  • Crear los parques científico-tecnológicos. (UCI y Universidad de Matanzas).
  • Unidad organizativa especializada en el Centro Internacional de La Habana. (Complejo Mayabeque).
  • Estudiar un nuevo tipo de entidad que sin ánimo de lucro asegure estos fines (UH).

Nace el Parque Científico-Tecnológico de La Habana

De acuerdo a Rafael Luis Torralbas, Director de Transferencia de Tecnología de la Universidad de las Ciencias Informáticas, la idea de un Parque Científico-Tecnológico en la Universidad de las Ciencias Informáticas (UCI), forma parte de la concepción fundacional impulsada por el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz en el año 2002.

Para ellos, en el Plan Director General de Inversiones se reservó un área con estos fines y se trabajaron en otros momentos varias propuestas sobre una posible implementación. En el campus universitario se asentaron entidades vinculadas a la industria de aplicaciones y servicios informáticos como XETiD, SOFTEL y parte de CALISOFT.

“Teniendo en cuenta las perspectivas de crecimiento futuro, se ha destinado un edificio de nueva construcción con capacidad para 1250 personas. Además se reasignó dentro del Plan Director de la UCI el área original reservada para el crecimiento de la Zona Docente Productiva, y se destinó a las inversiones futuras del PCT”, explica.

Asimismo, comentó que el Parque Científico-Tecnológico de La Habana en la UCI, surgirá como un espacio para la ejecución de proyectos de I+D+i en la rama de las Tecnologías de la Información y las Comunicaciones. A partir de la proporción de beneficios e incentivos, acelerará la obtención de resultados que impacten en el desarrollo económico y social del país.

En el Parque se ofrecerán los siguientes grupos de incentivos y beneficios:

  • Recursos Humanos: acceso al talento humano altamente especializado y con posibilidades de remuneración a profesores, trabajadores, investigadores, desarrolladores y estudiantes vinculados a proyectos.
  • Infraestructura: ofrece una infraestructura inmobiliaria y tecnológica de avanzada. Conectividad, servicios básicos y telemáticos.
  • Régimen Especial Tributario: concede tratamiento fiscal diferenciado a proyectos y entidades radicadas en el PCT, basado en un régimen especial.
  • Tratamiento Especial Aduanero: facilidades para la importación de bienes y servicios.
  • Logísticos: servicios de alimentación, transporte, hospedaje.
  • Financieros: esquema cerrado para incentivar exportaciones y acceso a fondos y créditos para la ejecución de proyectos.
  • Servicios de Valor Añadido: gestión proyectos y de la calidad, creación de nuevas empresas, servicios especializados, promoción.
  • Mercados: búsqueda de mercados para la exportación de servicios, representación comercial.

De acuerdo al Director de Transferencia de Tecnología de la UCI, cualquiera de las formas de gestión que existen hoy en la economía cubana puede presentar un proyecto para incluirse en el Parque, siempre que cumpla con los objetivos de desarrollo del lugar. “La esencia no es distinguir entre la forma de gestión, sino entre la pertinencia del proyecto”, apuntó.

Asimismo, dijo que tampoco existen limitaciones entre cubanos y extranjeros para acceder a los servicios. Además, explicó que la UCI tendrá un peso importante en la gestión no como una forma de mercantilizar la educación superior, sino para darle el importante rol que esa universidad merece..

Finalmente, Rafael Luis Torralbas comentó que la incubación de nuevas entidades, permitirá fortalecer el tejido empresarial de la industria de aplicaciones y servicios informáticos. A su vez, aprovechará la transversalidad de las TIC para generar resultados que impacten en todos los sectores de la economía y la sociedad de Cuba.

Elba Rosa Pérez Montoya, Ministra de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente. oto: Roberto Garaicoa/Mesa Redonda.

Alicia Alonso Becerra, viceministra de Educación Superior. oto: Roberto Garaicoa/Mesa Redonda.

Randy Alonso, conductor y director del espacio. Foto: Roberto Garaicoa/Mesa Redonda.

Armando Rodríguez Batista, viceministro de Ciencia, Tecnología y Medio Ambiente. Randy Alonso, conductor y director del espacio. Foto: Roberto Garaicoa/Mesa Redonda.

Rafael Luis Torralbas Ezpeleta, director de Transferencia de Tecnología de la UCI. Randy Alonso, conductor y director del espacio. Foto: Roberto Garaicoa/Mesa Redonda.

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